5+1 Formas de Hacer Reuniones de Ventas a las que Todos Quieran Asistir

meeting¿Te gusta asistir a reuniones de ventas? ¿Das saltos de alegría cuando te convocan para pasar una mañana reunido? Lo dudo. A casi nadie le hace feliz pero se sigue haciendo por sistema solo porque es viernes o día 1 de mes.

El problema del desinterés del equipo en las reuniones de ventas es que en demasiadas ocasiones se estructuran como instrumentos para que el organizador (a menudo el jefe) transmita sugerencias/órdenes/instrucciones hacia abajo de la forma más rápida y más cómoda posible para él. Conclusión: ¿qué valor obtienen los asistentes a la reunión? Cero.

Si el único propósito de la reunión de ventas es definir metas, transmitir resultados, órdenes o información de supuesto valor para el convocante hacer una reunión es simplemente lo más práctico para el que la organiza, no para el convocado. Terminan viéndolo como una pérdida de tiempo, un trámite semanal/mensual que hay que pasar lo antes posible. Además en Ventas cada minuto que no se está visitando a un cliente… Bien, ya sabes a que me refiero. “¿Para qué estamos aquí?

¿Para qué deberían ser las reuniones de ventas?

Estas son 5 maneras de hacer reuniones a las que tu equipo quiera asistir.

1.- Para presentar nuevos productos o servicios

Aun no conozco un solo ejecutivo de ventas que no “mate” por tener una novedad atractiva que ofrecer a sus clientes y prospectos. Reunir a un equipo para presentar un nuevo producto ayuda a formar y motivar a las personas de una manera eficiente, invirtiendo menor tiempo y maximizando la creatividad.

Mostrar nuevas posibilidades y nuevos caminos que mejoren los resultados es un aliciente que nadie se quiere perder. Si no hay nuevos productos tal vez haya nuevas ideas, nuevas alianzas, nuevos mercados. “Show me the money“, seguro que me interesa…

2.- Compartir historias de éxito

El reconocimiento es una de las mayores fuentes de motivación humana. El incentivo económico por hacer las cosas bien a menudo es inferior a la música que escuchan tus oídos cuando te reconocen tus aciertos o tus éxitos. Pura gasolina para tu autoestima.

Además las historias de éxito suelen ser contagiosas y motivan a que otros también las tengan, les enseña el camino y en el proceso todos aprenden. ¿Podría haber algo más saludable?

3.- Compartir dificultades y solicitar otras perspectivas para resolverlas

Las personas inteligentes son curiosas, exploran y dudan de todo, incluso de sí mismos. Y además tienen la capacidad de escuchar y de cambiar de opinión si los hechos demuestran que existen otras perspectivas más eficaces. Los inteligentes lo son, NO porque lo saben todo, sino porque siempre aprenden de otros.

Exponer dificultades en público y solicitar ayuda no daña tu autoestima. Más bien potencia tu inteligencia. Las reuniones de ventas es la ocasión perfecta para solicitar feedback, abrirse a nuevas ideas o comentar desafíos.

4.-  Analizar a la competencia

Tan importante es conocer los productos de la empresa como lo es conocer los de la competencia. Sin embargo pocas empresas se dedican a estudiar en detalle a sus competidores, analizar sus ventas, sus cuentas anuales, probar sus productos, escuchar a sus clientes, analizar sus precios, sus coberturas post-venta, etc.

Un buen profesional jamás desecha una oportunidad para saber más de su mercado y su competencia porque sabe que incrementa su valor personal y le arma con muchos más argumentos para defender sus propuestas.

5.-  Desarrollar habilidades específicas que aumenten la competencia del equipo

Cada reunión es una ocasión de oro para formar a las personas en aspectos del proceso de ventas. Nunca es un mal momento para practicar y mejorar procesos de

  • prospección de nuevos clientes
  • manejo de objecciones de compra
  • hacer demostraciones de producto “demoledoras”
  • planificación diaria de visitas/llamadas
  • recuperación de clientes
  • presentación de propuestas

Las posibilidades son infinitas. Nadie es lo suficientemente bueno en todo. Quien no quiere aprender para ser mejor simplemente no vale. Es así de simple.

El Sexto Motivo

Existe un sexto motivo que debería estar presente en el 99% de las reuniones. Una reunión debería LEVANTAR LA MORAL de los asistentes y no destruirla. En demasiadas ocasiones se confunde transmitir urgencia con transmitir pesimismo. A veces es necesario un toque de atención pero no puede ser la tónica general terminar las reuniones de ventas con el personal asustado, bajando las orejas y mirando al suelo.

Las buenas reuniones de ventas ENERGIZAN a las personas y transmiten buenas vibraciones sin omitir las urgencias y las necesidades. Porque, si tus reuniones no hacen mejores a los asistentes, ¿para qué las convocas?

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Eduardo Laseca

Eduardo Laseca

Eduardo Laseca, emprendedor, licenciado en Administración de Empresas y ciudadano del Mundo. El trabajo y la vida le han llevado a vivir en Madrid, Valencia, Suiza y Brasil. Toda su carrera se ha desarrollado en el mundo de las ventas: desde vendedor, pasando por jefe de ventas hasta consultor en proyectos internacionales CRM, entrenando a decenas de vendedores B2B y Sales Managers. Su máxima es que todos estamos en ventas en esta vida. Es emprendedor desde 2015, cuando descubrió que hacer que otros tengan éxito es lo que le hace feliz. Ayuda a empresas y equipos comerciales a acelerar sus ventas incrementando la generación de nuevo negocio gracias a Linkedin (Social Selling), estrategias de Inbound Marketing y prospección

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